Del griego anti, contra, y pherne, dote, también denominados contra dotales. Eran los bienes cuya entrega hacia el marido a la esposa como contra prestación de los recibidos en dote, con el objeto de afrontar las contingencias que pudieran presentarse durante el matrimonio.
En una segunda acepción, aquellos bienes que el marido simplemente donaba a la esposa para que ella, según fuera su voluntad, dispusiera de los mismos.
